años

Bioquímica, conciencia y tecnología

Noticias para Profesionales

Se sigue diseminando la fiebre chikungunya

América refuerza las medidas contra el virus Chikungunya, un brote que se extiende en el continente y que ya deja 172 muertos, 24.127 infectados y 1.106.488 casos sospechosos, según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

 

fiebre chikungunya

 

La fiebre chikungunya solo puede adquirirse una vez y no provoca la muerte, pero sí se han registrado decesos debido a complicaciones por condiciones ya existentes en los pacientes como cáncer, obesidad, diabetes, asma e hipertensión.

Aunque 169 de las 172 muertes asociadas a la fiebre chikungunya se produjeron en el Caribe, la mayoría de los países del continente está reforzando las medidas ante el aumento de los casos y la escasez de medicamentos y productos para combatir la propagación de los mosquitos Aedes aegypti y Ae. albopictus.

Control en las fronteras, fumigación con pesticidas y campañas para que las personas no guarden agua en contenedores al aire libre, que sirven de criaderos de mosquitos, son muchas de las medidas que han adoptado los Gobiernos de la región, donde medicamentos y repelentes ya empiezan a escasear, mientras que en lo que va de 2015 se ha reportado un significativo aumento de los casos de fiebre chikungunya.

Según los últimos datos de la OPS, Martinique encabeza la lista de la región del Caribe en número de fallecidos con 83, seguida de Guadeloupe (67), Puerto Rico (8), República Dominicana (6), Saint-Martin (3), Suriname (1) y United States Virgin Islands (1).
Además de fallecidos, Puerto Rico (4.239) y Martinique (1.515) son precisamente dos de los tres territorios caribeños con más casos confirmados de infectados detrás de Guyane (5.020). Les siguen Saint-Martin (793), Guadeloupe (430), Saint-Barthélemy (142), República Dominicana (84) y Haití (14).

En Puerto Rico, donde ya se elevó a 10 el número de decesos tras registrarse dos nuevas defunciones, las autoridades trabajan en el diseño de una “trampa” para el mosquito transmisor, además de llevar a cabo campañas de concienciación y fumigación.

En Cuba, cuyas cifras no fueron incluidas en el último informe del 16 de enero de la OPS, las autoridades sanitarias confirmaron 13 casos de fiebre chikungunya, todos ellos importados de República Dominicana y Haití, por lo que se ordenó la vigilancia en las fronteras y el combate a la propagación del mosquito.

En Colombia, con más de 90.000 casos sospechosos, según la OPS ya hay tres muertos por la enfermedad, sin embargo, las autoridades dijeron esta semana lo contrario, que hasta el momento no hay fallecimientos a causa de la fiebre chikungunya.

Se conoció que en el país andino varios hospitales han visto desbordada su capacidad; además, medicamentos como el acetaminofén y los repelentes de insectos están agotados no sólo en las localidades afectadas, sino también en Bogotá, a la que no ha llegado la enfermedad por estar ubicada a 2.600 metros de altura sobre el nivel del mar.

Entre las medidas, el Ministerio de Salud colombiano creó una página web en la que se informa a la población sobre la fiebre chikungunya, que provoca fiebre, erupción en la piel en 50% de los afectados, conjuntivitis en algunos casos y dolor de las articulaciones, que aproximadamente 30% de los afectados vuelve a sufrir de manera crónica durante meses o hasta uno o dos años.

Otro de los más afectados es Venezuela con 2.303 casos confirmados y ningún fallecimiento. La enfermedad llegó al territorio en 2014 en portadores procedentes de Haití y República Dominicana.

Brasil registra 2.165 casos desde que en septiembre entrara al país y donde esta semana las autoridades sanitarias del Distrito Federal de Brasília informaron sobre el primer caso autóctono de fiebre chikungunya y confirmaron que analizan otros dos casos sospechosos.
Por su parte, el viceministro de Salud argentino, Jaime Lazovski, dijo que el virus “seguirá avanzando en Latinoamérica” y estimó que habrá casos autóctonos en abundancia el próximo verano en su país, en el que en 2014 fueron notificados 114 casos sospechosos, de los cuales 16 fueron confirmados.

En agosto pasado, científicos argentinos de la Universidad Nacional de la Plata (UNLP) desarrollaron un insecticida biológico a base de un hongo para combatir a Ae. aegypti, que ya fue probado de forma positiva en distintas condiciones ambientales.

Asimismo, las autoridades de Paraguay, que está en plena temporada estival, detectaron ocho casos de fiebre chikungunya y aunque solo uno de ellos fue registrado como autóctono optaron por poner en marcha una campaña de prevención en empresas hoteleras, restaurantes y empresas de transporte.

Ecuador y Perú están en alerta, el primero desde diciembre y el segundo en siete regiones del país desde el 12 de enero, a pesar de haberse detectado únicamente 3 casos autóctonos confirmados en Ecuador y ninguno en Perú.

El virus, con un periodo de incubación de entre tres y siete días después de la picadura, se registró por primera vez de manera autóctona en Centroamérica, específicamente en El Salvador, que actualmente registra al menos 135.226 casos de la enfermedad, 156 confirmados.

Además hay casos confirmados en Nicaragua (1.918), Guatemala (198), Costa Rica (70), Panamá (22), Honduras (9) y Belice (3).

En Norteamérica se han reportado 169 infectados, de los cuales 155 fueron en México, 11 en Estados Unidos y 3 en Bermuda.

Actualmente no existen medicamentos antivirales para tratar la fiebre chikungunya, solo reposo, hidratación y acetaminofén, por lo tanto la prevención es la única arma para evitar el contagio.

Es evidente que la fiebre chikungunya se está extendiendo con rapidez en todo el continente americano. Sin embargo, las cifras oficiales de la OPS reflejan apenas los datos suministrados por las autoridades de salud de cada país, las cuales no necesariamente corresponden a la situación real, no solo por las conocidas limitaciones en los sistemas de vigilancia locales y en la disponibilidad de métodos diagnósticos adecuados, sino también en algunas ocasiones, por la manipulación de las cifras de casos sospechosos y de muertes.

En el caso específico de Venezuela, si bien las autoridades de salud reconocen apenas 34.642 casos sospechosos y 2.303 confirmados, sin ningún deceso asociado, las estimaciones de diversos especialistas nacionales ubican la cifra real de casos en más de un millón y decenas de muertes. De hecho, recientemente se publicó una revisión de casos fatales en el país, ninguno de los cuales está reseñado en las estadísticas oficiales.

Puede consultar el artículo completo, en inglés, haciendo clic aquí.

Fuente: Reporte Epidemiológico de Córdoba

volver

Listado de Obras Sociales Vigentes