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Síndrome Metabólico

De qué hablamos al referirnos al Síndrome metabólico, la epidemia del siglo XXI.

Su historia...

Aún cuando la literatura médica hablaba de él ya 80 años atrás, las numerosas denominaciones surgieron a medida que aparecían nuevos componentes que aportaban datos en relación a esta enfermedad. Así fue que el síndrome X (recordemos que el término síndrome alude al conjunto de signos y síntomas), fue también llamado síndrome X plus, cuarteto mortífero, síndrome pluri-metabólico, síndrome de insulino-resistencia (quizás sea esta la denominación más acertada) y finalmente Síndrome Metabólico.
Existen desde hace muchos años una serie de asociaciones entre diversas situaciones clínicas como: la diabetes, la hipertensión arterial y la dislipemia (desorden en el metabolismo de las grasas), pero se conoce que en esta confluencia de factores aparece una entidad independiente llamada Síndrome Metabólico cuyo componente patogénico (causal de la enfermedad) fundamental es la insulino-resistencia, es decir la incapacidad de una cantidad conocida de insulina de incrementar la entrada y utilización de la glucosa por parte de los tejidos tales como el hígado, el músculo y el tejido adiposo.

En el año 1988 aparece publicado "Role of insulin resitence in Human disease" (Diabetes 1988, 37: 1595-607), en donde se exponen los componentes fundamentales del Síndrome Metabólico actual. Estos son:

  • Resistencia a la captación de glucosa mediada por acción de la insulina
  • Intolerancia a la glucosa
  • Hiperinsulinemia (aumento de la insulina en sangre)
  • Aumento de los triglicéridos de las VLDL (proteínas que transportan triglicéridos)
  • Disminución del colesterol HDL (colesterol bueno)
  • Hipertensión arterial 

Cómo lo definimos...

El grupo consultor de la Organización Mundial de la Salud ha definido el Síndrome metabólico cómo:
"La regulación alterada de la glucosa o diabetes y/o resistencia a la insulina". Es decir: que la glucosa no puede ser utilizada de manera correcta para sus funciones en los tejidos del organismo por parte de la insulina a pesar de estar en valores elevadísimos. Además, existen en esta enfermedad dos o más componentes que se nombran a continuación: tensión arterial elevada, triglicéridos plasmáticos elevados y/o colesterol, HDL bajo, obesidad central, microalbuminuria (mínimas pérdidas de albúmina en la orina) etc.
En definitiva, en el Síndrome Metabólico existe una constelación de factores lipídicos y no lipídicos que se manifiestan en un mismo individuo en forma secuencial y simultánea como consecuencia de un estado de resistencia a la acción de la insulina, cuyo origen parece ser genético o adquirido intraútero ( Revista Cubana Endocrinología 2002, 13 (3))
Estilo de vida, obesidad y síndrome metabólico...

 

¿Estamos genéticamente predispuestos a padecer Síndrome Metabólico?
Si, indudablemente algunos estamos genéticamente predispuestos a padecerlo, no obstante aquí se produce una fuerte unión entre lo genético y lo ambiental, es decir todo aquello que está relacionado con el estilo de vida que llevamos.
La sobrealimentación y la falta de actividad física conllevan al incremento de la grasa corporal (fundamentalmente la abdominal). La obesidad conduce al desarrollo del síndrome metabólico por lo que un tratamiento eficaz de la misma logra resultados preventivos para el Síndrome Metabólico.
En un estudio realizado a 780 mujeres, publicado en la revista Circulation, se compararon mujeres en estado metabólico normal con otras dismetabólicas (es decir que tenían diabetes y síndrome metabólico), con peso normal, con sobrepeso y con obesidad. En ellas se encontró que tenían 1,9; 2.0; y 3,1 veces respectivamente el riesgo de padecer una arteriopatía significativa. La tasa de supervivencia a los tres años era más alta en mujeres con estado normal (97.2%) que en las dismetabólicas (91.5 %).
Sin embargo, es importante destacar que la evaluación del estado metabólico es necesaria, independientemente del peso. En aquellas personas obesas o con sobrepeso, obviamente el control debe ajustarse a la perdida del mismo mientras que en las demás personas la prevención está en disminuir los demás factores de riesgo modificables (www.diariomedico.com "El síndrome metabólico predice riesgo cardiovascular en mujeres")
Es la obesidad (tal como se lo expresara en el Congreso Nacional de Cardiología mayo 2004 en Tucumán):

  • Un factor de riesgo de alto impacto epidémico
  • Un fuerte componente del Síndrome Metabólico
  • Un camino inexorable hacia la diabetes.

Previniéndola, prevenimos también patologías que surgen a partir de ella.

 Sïndrome Metabólico

Impacto epidemiológico del Síndrome Metabólico...
Las últimas publicaciones indican un impacto del 24% de Síndrome metabólico en poblaciones sanas (J. Int Med 1999 245; 163-174). En pacientes pediátricos que la padecen, un 50% de estos chicos tienen obesidad.
En América Latina no tenemos todavía estadísticas importantes cómo tampoco en la Argentina. Actualmente se está realizando este trabajo en nuestro país liderado por ALAC Asociación de Laboratorios de Alta Complejidad) www.alac.com.ar.

 

¿Cuáles son los riesgos del Síndrome metabólico?
Tal y como se expresara anteriormente confluyen con él una serie de patologías que conforman a su vez una entidad independiente: el Síndrome Metabólico.
Su presencia se relaciona con un aumento significativo de riesgo de diabetes, enfermedad coronaria y enfermedad cerebro vascular.
Se sabe que la mortalidad por causas cardiovasculares es 5 veces mayor en presencia de este síndrome.
En las Jornadas de Prevención y rehabilitación Cardiovascular (Sociedad Argentina de Cardiología 9-10 de Julio del 2004. Mar del Plata) se estableció que la posibilidad de padecer diabetes por causa de Síndrome Metabólico es de 2.3 a 4 veces mayor al resto de la población, mientras que el riesgo de ACV (accidente cerebrovascular) sube tres veces más.
Diabéticos que poseen Síndrome Metabólico tienen mayor predominio de microalbuminuria o macroalbuminuria, (manifestación de daño renal) como también neuropatía distal, con respecto a diabéticos que no padecen Síndrome Metabólico hay un incremento de complicaciones crónicas de la diabetes.
La insulino resistencia de los pacientes con Síndrome Metabólico aumenta el riesgo de enfermedad arterial coronaria tanto la asintomática como la sintomática (Atheroscler Thromb Vasc Biol. 2001; 21: 2051-8). Consecuentemente la mortalidad cardiaca se incrementa notablemente.

Síndrome Metabólico 

Identificación clínica del Síndrome metabólico
El Grupo de expertos en el tratamiento del adulto, del Programa Nacional de Educación del Colesterol (NCEP ATP III) de los EEUU, ha considerado al Síndrome metabólico como una entidad separada que a través de factores de riesgo puede ser diagnosticada fácilmente. Este grupo a diferencia de lo que estableció el grupo consultor de la OMS, no necesita demostrar directamente la existencia de la resistencia a la acción de la insulina.
Así el diagnóstico para SM se hace fácilmente cuando están presentes tres o más factores de riesgo abajo descriptos.

Factor de riesgo Definición
Obesidad abdominal Circunferencia abdominal > 102 cm en hombres y > 88 cm en mujeres
Triglicéridos altos> 150 mg%
Colesterol HDL bajo< 40 mg% en hombres y < de 50 mg% en mjeres
Hipertensión arterial> 130/85 mmHg
Hiperglucemia en ayunas> 110 mg%

En definitiva, cómo es bastante difícil evaluar la resistencia a la insulina, el CDC (Centro para el control de prevención de enfermedades) ha recomendado el uso de la identificación clínica del Síndrome Metabólico desarrollado por el NCEP ATPIII.
La importancia fundamental de prevenir y tratar estos pacientes radica en evitar las complicaciones subsecuentes, fundamentalmente las cardiovasculares, por lo que se puede concluir que la atención del Síndrome Metabólico comprende dos objetivos fundamentales:

1. Reducir las causas subyacentes como inactividad física y obesidad

2. Tratar los factores de riesgo lipidicos y no lipidicos asociados

Se han observado los grandes beneficios de disminuir la presión arterial, los lípidos y de controlar la glucemia como tratamiento para Síndrome Metabólico. Esto mejora la sensibilidad a la insulina y reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Un diagnóstico precoz, en el que el laboratorio de análisis clínicos tiene un aporte crucial, es determinante en la contención de esta enfermedad que se ha dado a llamar: la epidemia del siglo XXI.  

 

Autor: Dra. Judith Márquez - Jefa Área Química Clínica - Fares Taie Instituto de Análisis

Especialista en Bioquímica Clínica

Diplomada Experta en Gestión de Servicios de Salud

Maestría en Hipertensión Arterial 

Consulta: quimica@farestaie.com.ar

 

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